A poco tiempo, soluciones desesperadas

A poco tiempo, soluciones desesperadas

Por Ángel Gonzales H.

Actualmente, nuestra vida se desarrolla en torno a lo que el covid-19 nos permite hacer, experimentamos diversos cambios, y evidentemente, la educación no podía ser un tema ajeno a ello, ante la necesidad imperiosa de seguir con los estudios, era la labor del gobierno buscar una solución eficaz y sensata frente a dicho dilema. ¿Lo consiguieron? Yo creo que no. 

En los primeros días del aislamiento social obligatorio, en pleno estado de emergencia, se pensó en el uso de las TIC`s. Para ser precisos, en la educación en línea, o como usualmente es llamado a nivel mundial, el homeschooling; sin embargo, esta metodología que se planteó en aras de darle continuidad en los estudios tiene una falencia. No consideraron el nivel socio-económico de los usuarios. 

Me explico, el homeschooling (a partir de ahora lo llamaremos así), surge en respuesta a la educación tradicional, evidentemente, no surge en nuestro país, surge en Estados Unidos, y en principio era útil tanto para estudiantes que no estaban de acuerdo con el sistema educativo de dicho país, así como para atletas o para niños que requieran una currícula especializada  o realicen actividad que imposibiliten su ida a la escuela clásica.

Asentados en esa base, comprendemos que el homeschooling no fue pensado para brindar soporte a un gran número de estudiantes durante una pandemia, sino por el contrario, para darle soporte a un conjunto de estudiantes que lo prefieran, y, para que un estudiante escoja esta metodología, debían de cumplirse una serie de requisitos, en donde se evidencia la posibilidad de realizarlo de manera idónea. Algo que evidentemente no se iba a cumplir en nuestra nación, y ¿Por qué? Porque el principal requisito es la tutoría del apoderado, en el homeschooling el apoderado toma el rol del educador, valiéndose de los materiales competentes, y una educación competente (es  por ello, que inclusive en países más desarrollados, el grado de incidencia en el homeschooling se da en los primeros años educativos, lo que en Perú se conoce como primaria baja y primaria media), claramente, algo que la población peruana no tiene. Rememoremos el último censo, Censos Nacionales 2017: XII de Población, VII de Vivienda y III de Comunidades Indígenas x, en el cual, se evidencio que el 73,51% tiene educación completa hasta el nivel secundario, mientras que, solo el 8,83% y el 1,20% tienen estudios universitarios completos  y el 1.20% maestrías/doctorados. 

Cifras de por sí preocupantes, pero en estas circunstancias precisas, son horrorizantes, ya que demostraría la imposibilidad de llevar a cabo el homeschooling, acto que el estado no tomó en cuenta ni al parecer le interesó; pero, no es la única razón, consumado a ello, encontramos el desconcierto por parte de las entidades educativas, tanto instituciones privadas como públicas, en ambos casos no han sabido llevar de una manera idónea el homeschooling, producto de la poca o nula información que había en nuestro país al respecto, asimismo, recordemos el poco compromiso por parte del ejecutivo en crear decretos y leyes, que permitan de manera clara controlar el ejercicio de los medios educativos. Aun así, todo lo expuesto líneas arribas no representa a la totalidad del problema, ya que debemos de considerar también la precaria situación económica que venía atravesando la sociedad peruana, y en general el país; Según la BBC el 90% de los peruanos viven del día a día, acto que evidentemente cala en las condiciones de vida de los peruanos,que nos llevan a deducir de la ínfima situación en la que se vive en nuestro país, algo que poco o nada le importó al estado a día de hoy en solucionar.

También, considero necesario precisar, que este es un problema que llevamos arrastrando desde décadas atrás, la desigualdad y la pobreza en el Perú ha sido un problema y lo seguirán siendo, la creación de políticas sociales y programas sociales, se han mantenido marginadas inalterablemente durante los últimos gobiernos, a pesar de ello, el gobierno de Vizcarra, ha tratado de solucionar este grave problema que nos consume a los peruanos, lastimosamente, las 840,000 tablets que se habían prometido para garantizar las clases virtuales en todo el país aún siguen atascadas en los diversos trámites burocráticos, actitud que lo convierte en nada más que un saludo a la bandera. Todo este conjunto de complicaciones no ha sucedido en la educación de la aristocracia, del pequeño, mediano y gran burgués, para ese agregado de personas, la educación sigue teniendo la misma calidad de siempre, en un país lleno de desigualdades, esa educación que añoran todos, está al costo de un sueldo mínimo, un poco, un poco menos. Y, es algo que no debemos de tolerar.

En fin, la educación como todo en la vida, está supeditada al poder socio-económico de una persona, algo inherente en nuestro país durante los últimos siglos, que no va a cambiar, si es que no lo exigimos, si es que, el proletariado no se levanta,

¡Por una educación de calidad!

¡Por una educación sin discriminación!

¡Por una educación igualitaria!

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